Yo le cuento esto a mis hijos y no me creen…

Lo que nos ha tocado vivir a los venezolanos en estos 18 años ha sido digno de una novela trágica para la inmensa mayoría.

El año pasado tuve la oportunidad de ver una obra de teatro llamada “A todo Volumen” que personalmente disfruté muchísimo y recomiendo ir a verla cuando puedan y la vuelvan a presentar. En esta obra se rememora la vida de todo venezolano mayor de 35 años o quizás un poco menos y recordarán a esa Venezuela bonita que nos vio crecer y que añoramos tanto.

En esa Venezuela jugábamos en la calle pelotica de goma, fútbol, chapita, la ere, policías y ladrones, metras, yaqui, trompo, conga, y un sinfín más, ah y para aquellos que nos ven tan viejos, ya existían video-juegos como el Atari® y el Intelevision®. Caminábamos solos desde muy corta edad hasta el abasto de la esquina y con un Fuerte (moneda de Bs. 5) éramos los reyes de la cantina del colegio. Allí comprábamos el refresco de Colita o la Uvita, Pepito, Cheeze Tris, Susy, Bolero, Cri-Cri, el dulce de tamarindo envuelto en celofán transparente, los Paspalitos y muchas más. Algunos nos íbamos en Autobús Escolar para el colegio y otros a pie, era de lo más divertido, nunca usamos cinturón de seguridad y los carros no tenían airbag, sin embargo, gracias a Dios aquí estamos. ¿Quién no tuvo algún familiar o amigo con algún LTD, Malibú, Nova, Maverick, Dodge Dart, Caprice Classic o Monte Carlo?  Los parques infantiles eran extremos, los columpios colgados con cadenas los hacían indestructibles; los toboganes con láminas de acero inoxidable ardían y deslizarse era una locura y para colmo al final poníamos piedritas; el sube y baja con tubos de hierro de 4 pulgadas y la famosa “rueda” que nos mecíamos hasta marearnos (esa fue nuestra primera pea) ah y para rematar los pisos de los parques eran de tierra y piedritas que se incrustaban en las rodillas.

¿Quién no recuerda el famoso Televisor Sony Trinitron® con control remoto de 5 botones? Solo teníamos 4 canales de Televisión y allí vimos: Tardes Felices, Alegre Despertar, Heidi, Candi Candi, Mazinger Z, el Oso Yogui, Archie, el Zorro, Mi Bella Genio, y muchísimos más; cuando crecimos vimos las mejores novelas del mundo, las más representativas fueron Por Estas Calles, Leonela, Topacio y un largo etc.

La música la escuchábamos con discos de Acetato y nuestra única manera de compartirla era a través de Casetes (TDK®) que grabábamos mágicamente con un aparato llamado 3 en 1, que reproducía discos, casetes y radio, las marcas más famosas eran National®, Panasonic® o Zenith®. Que recuerdos tan gratos.

En el liceo cuando organizábamos fiestas o reuniones, nos enterábamos por invitaciones escritas, el boca a boca o una llamada telefónica a la casa, de hecho, a esas fiestas solo iban los amigos del salón y alguno que otro vecino. A las novias les escribíamos cartas de amor manuscritas, si escritas a mano. En nuestras casas había teléfonos fijos “con cables” y esa era la única manera de comunicarse a distancia. En alguna oportunidad llegué a recibir Cartas y Postales de familiares y amigos que iban de viaje a otros países.

Que decir de la música, tuvimos y aún tenemos a muchísimos cantantes y bandas venezolanas tales como: Ilan Chester, Adrenalina Caribe, Daiquirí, Zapato 3, Sentimiento Muerto, Franco de Vita, Ricardo Montaner, Frank Quintero, Rudy La Scala, Guillermo Carrasco, Eliza Rego, Karyna, Melissa, Oscar de León, Serenata Guayanesa, Luís Silva, Mirla Castellanos, Mirtha Pérez, Gerry Weil, Sergio Pérez, Roberto Antonio, Miguel Molly, Carlos Mata, Fernando y Juan Carlos, Kiara, Aditus, Yordano, Gualberto Ibarreto, Soledad Bravo, GUACO, todos los Gaiteros de mi querido Estado Zulia y tantos pero tantos otros, pido perdón a aquellos que no mencioné… El Poliedro, el Teatro Teresa Carreño, la Concha Acústica de Bello Monte, el Aula Magna de la UCV y Mata de Coco, eran los lugares por excelencia donde disfrutamos a muchos de ellos.

En toda Venezuela se presentaron los mejores grupos del mundo, desde Queen, Van Halen, U2, Guns & Roses, Peter Gabriel y muchísimos más.

En la universidad estudiamos como locos y hasta el amanecer, pero disfrutamos muchísimo… pasábamos los fines de semana en reuniones en casa de amigos, pubs, cafés, discotecas y especialmente miradores, esos lugares donde se estacionaban los carros y se abrían las maletas para escuchar música, bailar y beber (al dueño del carro no lo dejábamos) allí nos quedábamos hasta altas horas de la noche sin problemas. Al salir de las fiestas la parada obligada era comernos unos Perros o una Arepa y lo peor que nos podía pasar era que nos robaran las platinas del carro, las tasas o el Repro. Recorrimos toda Venezuela con lo poco que nos daban los viejos si es que alguno ya no trabajaba, al final siempre nos alcanzaba para todo y más.

Caracas era una ciudad fascinante y con un crecimiento y desarrollo, únicos en la región: Llegamos a tener las mejores autopistas de Sudamérica; nuestras universidades en los primeros rankings mundiales; PDVSA llegó a ser la 1ra empresa Petrolera del Mundo; El CCCT a ser el Centro Comercial mas grande de Sudamérica. Tuvimos mega-fábricas de autos tales como Ford®, GMC®, FIAT®, Renault®, entre otras, además recuerdo especialmente que llegué a visitar un concesionario FERRARI® ubicado en la Torre Humboldt de Caracas y en el CCCT hubo de las primeras tiendas GUCCI® de la marca. Las mayores empresas multinacionales de todo el mundo tenían presencia en Venezuela. Yo le cuento esto a mis hijos y no me creen…

Esa Venezuela ya no existe porque un pequeño grupo de gente mala se apoderó de ella, la secuestró y la destruyó.

Es muy difícil en medio de tanto sufrimiento de nuestro pueblo poder tener palabras de optimismo y esperanza, pero sí las tengo. Siempre recuerdo a nuestros hermanos judíos del Holocausto y en efecto muchos murieron, pero muchos otros lograron sobrevivir y salir adelante. Casos más recientes, Ucrania, Perú, Argentina, Chile y Brasil, lograron superarse.

En Venezuela saldremos fortalecidos de todo esto, lo sé. Dios y la Virgen nos hagan el milagro que más de 30 millones de habitantes y muchos millones más de familiares y amigos alrededor del Mundo, pedimos a diario.

 

Por: Enzo D’Angelo, Corredor de Seguros y Fundador de compratupoliza.com

By |2018-02-02T13:09:42+00:00enero 26th, 2018|Categories: Historias|Tags: , , |
Esposo y padre de 6 hijos, caraqueño, hijo de inmigrantes Italianos amantes de este gran país y con profundos valores familiares y cristianos. Graduado en Administración de Empresas y Contaduría Pública, desde muy joven inicia un programa de pasantías en la Gerencia Comercial de Seguros Venezuela (Grupo AIG/ALICO – USA) y allí gana experiencia y mucho aprendizaje con los mejores. Momento en el cual entiende que el Seguro sería su pasión. Posterior a ello y luego de 17 años de desempeño profesional tanto en sociedades de corretaje de seguro como en aseguradoras de gran prestigio, decide dedicarse a ser Corredor y Asesor de Seguros a tiempo completo y de forma poco convencional. De esta manera pondría toda su experiencia profesional al servicio de sus clientes.

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