Las 20 Virtudes esenciales para el Trabajo (parte I)

Estamos hechos para el trabajo y éste nos hace dignos además de hacernos felices si tenemos la actitud y la voluntad para hacerlo. Como seres humanos llenos de defectos, nuestro deber, hasta el último día de nuestras vidas será luchar para minimizarlos o erradicarlos. No podemos argumentar la triste frase que reza “Así soy yo y punto…” No, eso es de gente débil, sin voluntad, eso es no dar la pelea contra uno mismo. Estamos perfectamente conscientes de nuestros defectos (espero que así sea), y no podemos perder la batalla contra éstos sin antes haberla librado. El tema aquí no es caerse, sino levantarse siempre y, como decía ese famoso comercial, Keep Walking ®.

Es muy frecuente y más en estos tiempos en nuestra Venezuela, escuchar que se han perdido los Valores , y no deja de ser cierto, sin embargo, lo que efectivamente ha ocurrido es que no hemos arraigado en nosotros Virtudes. Los Valores son como el título de la canción, aquello grande, el ideal, por ejemplo: el valor de la amistad, el valor de la sinceridad, el valor de la libertad, el valor de la familia, el valor del trabajo, entre muchos otros. Por otro lado, la Virtud es aquello que hacemos nuestro (haciéndonos mejores personas), mediante actos repetitivos buenos y que nos acercan a la perfección. Por ejemplo, en el valor del trabajo la virtud es la Laboriosidad. Ser laboriosos es una virtud que se aprende todos los días, como todas las virtudes. Quizás unos tengamos propensión a unas más que a otras, quizás por un buen ejemplo de nuestros padres, un buen jefe, más o menos fuerza de voluntad, pero en definitiva nuestra lucha es por adoptar virtudes y erradicar los vicios (que son lo contrario) o evitar que se instauren. Seguidamente te voy a mencionar las diez primeras virtudes que considero esenciales y que debemos adoptar para ser cada día mejores, especialmente en nuestro desempeño laboral, bien sea que seamos emprendedores o trabajemos para alguna empresa sin importar su tamaño.

Honestidad: Decente o decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto. El Diccionario de la Real Academia Española define “honesto” con estos adjetivos. La coloco en primer lugar ya que es la madre de las demás virtudes, si no somos honestos en todo lo que hagamos en la vida, las demás virtudes no tendrán asidero. Esta virtud como todas las demás, se aprenden en la Familia. Desde muy pequeños enseñamos a nuestros hijos a decir siempre la verdad y que asuman las consecuencias de sus actos, buenos o malos. En la Familia y con el ejemplo de sus Padres primordialmente, se afianza esta Virtud que al mismo tiempo es un Valor esencial del ser humano; Leer [1].

Orden: Es muy importante que para toda actividad que emprendas lo tengas. El orden te ayuda a centrarte en un tiempo y un espacio, a priorizar, a darle el lugar indicado a cada acción y cosa. No se trata solamente del orden físico que es importantísimo, sino también el de las acciones, tu agenda. No creo en esos “desordenes ordenados”, tampoco esa frase “yo dentro de mi desorden, consigo todo” eso es poner poco empeño en ser mejor. Es vital que tu lugar de trabajo se encuentre lo más organizado posible, cada cosa en su lugar (como la famosa canción), eso te ayuda a pensar. Ser ordenado te da estructura, disciplina y te mantendrá siempre en control de todo o casi todo lo que hagas.

Puntualidad: La puntualidad es todo lo que procuramos de manera anticipada hacer para cumplir la hora acordada. Llegar a esa reunión, enviar esa información, hacer esa llamada en la hora precisa, es una gran virtud. Ser puntuales en nuestras acciones nos da prestigio, nos hace ser organizados y el mensaje que enviamos a nuestro citado es: Valoro tu tiempo y es por eso que llego a la hora acordada. Va directamente relacionado con el respeto al prójimo. Si vas a llegar tarde a una reunión, por favor infórmalo y las primeras palabras al llegar, deben ser de disculpa, sin necesidad de dar excusas fútiles.

Buen Trato: Es posible que te haya pasado ir a un restaurante donde la atención fue tan maravillosa que te hizo olvidar lo no tan bueno de su comida, y aun así lo recomendaste. A todos nos gusta ser tratados con amabilidad y que agradable se siente el que nos miren a la cara y con una sonrisa nos digan en primer lugar nuestro nombre y posteriormente lo demás. Pues simplemente haz tú lo mismo, con tus clientes[2], con todos… esto no te quitará autoridad, al contrario, ser afable te dará un lugar privilegiado y serás apreciado. Finalmente, si quieres ser un verdadero superhéroe, trata muy bien y sonríe a esa persona que siempre tiene mala cara o no te caiga en gracia.

Profesionalismo: Ser un buen profesional se logra con estudio, trabajo, tiempo y haber cometido muchos errores, que para lo único que nos sirven es para aprender, para más nada. Ser profesional en cualquier cosa que hagas, exige una disciplina de estudio y de actualización constantes, de manera que lo que ofrezcas sea siempre lo mas actualizado. Aquí no vale conformarse con lo que se es y menos en estos tiempos con desarrollos tan rápidos, tienes que procurar ser siempre mejor profesional. Lee, estudia, haz cursos y todo lo que te haga mejor en tu campo, no pierdas tiempo. El Profesional no nace, se hace.

Creatividad: Busca siempre formas distintas pero mejores y más eficientes de hacer las cosas. Sorprende a tus clientes[2], con nuevos métodos, sistemas o procedimientos. No se trata de inventar la rueda diariamente, es imposible, pero sí de hacer mejoras sutiles pero constantes a lo que hoy haces o produces. Se bueno en algo y si quieres ser el mejor, sé más rápido, por ejemplo. El tiempo es valioso, es lo único que no puedes almacenar ni ahorrar y tus clientes[2] lo aprecian mucho.

Sentido de Pertenencia: Es un error y muy poco motivador pensar que desempeñamos un trabajo y que simplemente por eso nos pagan. Es vital que en cualquier cargo que te encuentres, logres conectar tus funciones y responsabilidades con la misión de la empresa, de esa forma concebirás que tu aporte no es meramente Contable, Financiero u Operativo, sino que contribuyes a entregar los mejores productos finales a tus clientes. Sentirás que una parte de esa empresa te pertenece y que tu función por pequeña que sea, es valiosa. Si no logras esta conexión y ese compromiso, ese trabajo no es para ti.

Servicio: Para servir, Servir decía un gran santo. Hay que estar siempre bien dispuestos a atender en cualquier momento a nuestros Clientes[2]. Si un cliente nos llama a horas inusuales, seguro no es un capricho, dedícales tiempo, eso se revertirá en beneficios para la empresa, pero más importante aún, te llenará de una gran satisfacción por haber contribuido a resolver eso que tanto le preocupaba. Eso te garantizo, no lo olvidará jamás y lo dirá donde quiera que vaya.

Comunicación: la gran mayoría de los problemas en las relaciones con otros se deben primordialmente a una mala o inexistente comunicación. La comunicación es la expresión básica más compleja que existe, ya que en ella confluyen el mensaje con la emotividad única e irrepetible de cada persona. En nuestro desempeño profesional debemos aprender a comunicar de manera asertiva lo que deseamos, bien sea con colaboradores, superiores o pares. Es un tema muy amplio del que se han escrito millones de páginas, no obstante, el mensaje primordial: es preferible informar en exceso y no en defecto.

Persistencia: Es la capacidad para perseguir con voluntad e insistencia las metas nobles deseadas. Intentar siempre y de distintas formas, con convicción, sabiendo que nos podemos caer pero que nos levantaremos una y otra vez. Nada en esta vida logramos sin esta virtud, todo requiere persistencia. Para afianzar esta virtud se requieren algunas acciones concretas: 1) entrenarse en el esfuerzo, diariamente emprender acciones que nos lleven a cumplir la meta deseada; 2) siempre habrá que hacer ajustes en el camino y corregir el rumbo; 3) controlar las emociones ante las adversidades y los éxitos y, 4) tener paciencia, gran virtud, que en ella debemos ejercitarnos y mucho.

Cuando era joven mi sueño era ser Corredor de Fórmula 1, imaginaba que la cabina de un Ferrari que corría a más de 320 Kph sería mi oficina y el lugar donde me ganaría la vida, o la perdería quizás. En fin, la vida me trajo algo lejos de ser piloto de carreras sin embargo me permitió luchar y soñar por una profesión que quiero profundamente y me da muchas satisfacciones. Soy Corredor, pero de Seguros, un asesor 100%, un apasionado, alguien dedicado a decirle a mis clientes la mejor y más eficiente manera de protegerse ante los riesgos latentes del día a día.

Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos. Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

 

Por: Enzo D’Angelo®, Corredor de Seguros y Fundador de compratupoliza.com

[1] En Venezuela muchas de las personas que dirigen los destinos de este país, no tuvieron una FAMILIA que los EDUCARA en esta VIRTUD y tristemente esa es la causa principal de nuestra situación.

[2] Cuando hablamos de Clientes aquí nos referimos a clientes Externos (nuestra razón de ser en el negocio) y también a los clientes Internos, superiores, colaboradores y tus pares.

 

Esposo y padre de 6 hijos, caraqueño, hijo de inmigrantes Italianos amantes de este gran país y con profundos valores familiares y cristianos. Graduado en Administración de Empresas y Contaduría Pública, desde muy joven inicia un programa de pasantías en la Gerencia Comercial de Seguros Venezuela (Grupo AIG/ALICO – USA) y allí gana experiencia y mucho aprendizaje con los mejores. Momento en el cual entiende que el Seguro sería su pasión. Posterior a ello y luego de 17 años de desempeño profesional tanto en sociedades de corretaje de seguro como en aseguradoras de gran prestigio, decide dedicarse a ser Corredor y Asesor de Seguros a tiempo completo y de forma poco convencional. De esta manera pondría toda su experiencia profesional al servicio de sus clientes.

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